Definición oficial de Influencer: “persona que tiene una presencia importante en las Redes Sociales con muchos seguidores y un alto prestigio, que se demuestra por el hecho de que sus opiniones y actualizaciones de estado son compartidas y comentadas por muchas personas”.

Ésa puede ser una definición más o menos general, admitida por muchos. Sin embargo, desde KOA PRESS queremos ir más allá para explicar cual es nuestro planteamiento sobre este fenómeno imparable y a la vez incontrolable que debemos manejar con habilidad.

Se nos ocurren algunas cuestiones a añadir:

  • Un buen influencer es una persona que tiene una trayectoria profesional interesante y de prestigio, que puede aportar valor a la marca.
  • Un buen influencer es una persona que tiene dotes de comunicación, que llega a los seguidores, que provoca interacción e interés.
  • Un buen influencer es una persona que vive las marcas que representa, que las siente suyas y que se identifica con ellas. Y ellas con él.
  • Un buen influencer es una persona que interviene activamente en la estrategia de comunicación de la marca, que propone acciones, que es consciente de que su papel es fundamental para la reputación y la difusión de la marca.
  • Un buen influencer es una persona con una marca blanca, o que trabaja cada día para tenerla y mantenerla. Las personas deben admirarlo por sus valores, por su saber estar en la vida.
  • Un buen influencer es una persona con mirada social, debe apoyar iniciativas que ayuden a los demás, y mantener una postura activa respecto a ellas, con implicación real.
  • En resumen, un buen influencer es una persona que es capaz de liderar, de generar opiniones positivas y de implicar a mucha gente en una iniciativa, en una marca, en un proyecto, en una acción.

Después de estos apuntes, concluimos que la desmedida obsesión que durante los últimos años han tenido las marcas, las agencias, los representantes, los medios… sobre el número de seguidores con que cuenta un personaje no es a la postre, lo más importante. 

Desde KOA PRESS apostamos por la calidad, no por la cantidad. Es bueno llegar a mucha gente, pero sobre todo, lo más importante es llegar a los potenciales consumidores de la marca.

Por eso, en las estrategias de marketing de influencia debe estudiar muy bien al personaje antes de proponérselo al cliente, conocer bien su personalidad, analizar bien los perfiles de los seguidores y prever las futuras acciones a realizar. 

Solo entonces, después de todo ello, debemos elegir a la persona o personas que van a representar a la marca. Si hacemos eso, la eficacia de lo invertido, el “caché” del influencer será rentable o no. No seguir ese camino puede provocar la tan habitual e ineficaz generación de ruido mediático que no aporta nada a la marca.