La moda es un fenómeno que necesita inspiración y alimento continuo. La globalización, y la rapidez en las comunicaciones, aceleran este proceso de tendencias “non stop” abriendo mercados en países que hasta hace algunas décadas, parecían imposibles. 

La moda ya no mira solo a París, Londres, Milán o Nueva York, el foco en este momento apunta al sur del continente americano.

Los pioneros y encargados de llevar el acento español a las pasarelas mundiales fueron el dominicano, y tristemente desaparecido, Óscar de la Renta y la reina del lady like style, Carolina Herrera. El genio de los volúmenes conquistó los armarios de las damas de la alta sociedad mientras que Carolina Herrera fue la primera mujer latina en hacerse un hueco en los circuitos de moda de la Gran Manzana. Hoy en día, y con ella apartada por voluntad propia de la dirección artística a favor de Wes Gordon, es un referente mundial del diseño.

Son muchas las estrellas que se han rendido al talento de diseñadores del cono sur. La actriz y fashionista Sarah Jessica Parker, la oscarizada Penélope Cruz o miembros de la realeza como Máxima de Holanda, pasean outfits tanto de Chanel como de diseñadores menos conocidos como el brasileño Carlos Miele o el argentino Benito Fernández.

Pero sin lugar a duda, quien puso a Latinoamérica en el mapa de la moda fue, como no, la prescriptora y editora jefe del Vogue USA Anna Wintour. El mejicano Christian Cota fue amadrinado por Wintour entrando por la puerta grande en desfiles y locales en la ciudad de los rascacielos lo que despertó la curiosidad de medios, críticos y compradores. 

Los factores que hacen que sea uno de los lugares a tener en cuenta, en lo que a moda se refiere, son varios. En primer lugar, una inspiración y artesanía rica y desconocida para la mayoría del público. Sorprenden con sus técnicas, hasta ahora poco vistas en Europa, como un soplo de aire fresco. 

Por otro lado, cuentan con un nutrido grupo de diseñadores y creativos formados en las mejores escuelas patrias, cuya educación, cuando se lo pueden permitir, se complementa en prestigiosas escuelas europeas como la londinense Central Saint Martins, generando un perfil cargado de frescura, pero con los conocimientos de la confección y el diseño clásicos de casas como Balenciaga o Dior. 

En último lugar es importante mencionar que el consumo de moda está desarrollando un crecimiento continuo. Se calcula que para el año 2030, el 42% de la población pasará a ser clase media.

Medellín, Buenos Aires o Asunción son sólo algunos ejemplos de ciudades que tienen mucho que contar respecto a moda. Todas ellas cuentan con sus dos pasarelas anuales (primavera-verano y otoño-invierno) y reúnen en sus front rows a personalidades relevantes tanto americanas como del viejo continente.


Hoy todos miran la moda latina. El pasado mes de septiembre Madrid congregó la I Pasarela Latinoamericana, París lo hará el próximo mes de mayo, y México estrechará lazos con España en la séptima edición de México Fashion Show que se celebrará en Tulum y que a principios de 2021 llegará a España de manos de FITUR. Aquí se darán cita diseñadores de varias partes del mundo incluida España.

Latinoamérica es sin duda un territorio fashionista por conquistar que ya nos ha conquistado a todos los amantes de la moda.